¿Cuántos tiempo es un mes? ¿Mucho? ¿Poco? ¿Relativo?
Un mes es la doceava parte de un año. 30 días. Sin embargo, hay meses más cortos y otros más largos. Agosto, por ejemplo. Es el mes más corto del año. Yo diría que equivale a una semana de noviembre. Lo único que queremos hacer en ese mes es disfrutar cada día, cada hora, cada minuto, cada momento. No queremos que llegue septiembre, queremos quedarnos ahí, estancados en el tiempo. Todo lo contrario a lo que ocurre en noviembre. Queremos que acabe ya, que llegue diciembre, que llegue la Navidad, las fiestas, los turrones, las luces, el frío, las vacaciones.
Pues bien, a mí este mes (del 20 de octubre al 20 de noviembre) se me ha pasado volando. Se supone que debería haber sido el mejor mes de mi vida entera. Y no es así. No sé por qué. Tampoco sé por qué se me ha hecho tan corto. Normalmente, cuando disfrutamos, el tiempo corre, y cuando sufrimos, no avanza. Y yo este mes he sufrido más que disfrutado. Quizás lo que ocurre es que soy una inconformista, una caprichosa, una mimosa, una egocéntrica que quiere que la gente le haga caso, que le mimen, que le cuiden. Eso es lo que pensé que harías: mimarme, besarme todo el rato, cogerme de la mano, abrazarme, acariciarme, contarme tus victorias y derrotas, tus esperanzas y desiluciones. Veo que me equivoqué. Te has dedicado a besarme de vez en cuando y sólo si yo daba el primer paso. Te has dedicado a ignorarme cuando te hablaba por WhatsApp. También me ignoras cuando me ves por ahí. Me miras y sigues hablando con tus amigos como si yo sólo fuera una conocida. Pensaba que serías más romántico, más pasteloso, más apasionado. El problema es que soy consciente de que no puedo cambiarte, ni quiero hacerlo.
Lo que verdaderamente me duele es que parece que con ella sí te esforzabas, a ella sí le demostrabas tu amor. Tengo pruebas. Pensé que quizás te dignarías a escribirme una dedicatoria, al menos para celebrar nuestro primer mes. Pero no ha sido así. Dices que tienes muchas cosas que hacer, que estás muy ocupado, que no tienes tiempo para nada. Me dices que no podemos quedar porque te vas a quedar en casa estudiando y sin embargo, cuando te pregunto qué has hecho en todo el día, me respondes que nada, que no has podido avanzar, que no has abierto un libro. Y bueno, todavía debería agradecer que me contestes, porque a veces ni siquiera consigo una respuesta. Quizás debería rendirme, tirar la toalla, abandonar. Pero mi corazón se niega. No sé qué es lo que me has hecho. Pienso en ti todo el puñetero día, soy incapaz de dormir por la noches, me quedo embobada mirándote, si escucho tu voz se me paraliza el corazón y si te veo sonreír...bufff. Tu sonrisa es mi cielo, mi paz, mi gloria...
Antes solía desear con todas mis fuerzas la llegada de las vacaciones de Navidad. Ahora no sé qué es lo que quiero. Por una parte, quisiera que no llegaran para poder verte todos los días en el autobús. En diciembre yo viajaré durante casi dos semanas y en ese periodo de tiempo será imposible verte. Y no sé si eso es bueno o malo. Quizás necesite desconectar un poco, distraerme, poner un poco de distancia entre nosotros. Pero me da miedo. No quiero que descubras que eres capaz de vivir sin mi presencia, no quiero que pienses que no me necesitas para nada. No quiero que sientas que sin mí eres más feliz. Por otra parte a lo mejor salimos todos los días aprovechando que no tenemos nada que hacer. Quién sabe...
Cierto es que no me puedo quejar mucho, soy bastante afortunada: eres atractivo, sexy, inteligente, culto, maduro, sano, te gusta leer y escribir, amas la naturaleza, tienes una imaginación increíble, me tratas bien...
Posiblemente nunca te lo diga, pero eres el tío más perfecto que he conocido en toda mi vida. Amo cada célula de tu cuerpo, besarte es un placer y nada me alegra más que ir caminando juntos de la mano. Un pequeño detalle que hace que me enamore más de ti es cuando te doy un besito en la mejilla y tú cierras los ojos. Será un tontería, pero es el gesto más dulce del mundo. Me gustaría entrar en tu mente, sabes qué piensas de mí, qué piensas de ella, saber si estás conmigo sólo porque no puedes estar con ella o si realmente me quieres.
No hay comentarios:
Publicar un comentario