Últimamente no paro de llorar. Y encima delante de él. Fuerte desastre estoy hecha.
Visitas
martes, 29 de julio de 2014
Es que va para poeta.
La única cosa infinita que existe es la estupidez humana, así que posiblemente mi amor por ti forme parte de ella.
Y mientras miro hacia algún lugar no determinado del horizonte, sé que él me mira con esa cara de idiota enamorado que acostumbra a tener cuando está a mi lado. Y es entonces cuando, aunque sea por un microsegundo, me creo todos y cada uno de los piropos que me repite cada día. Sí, incluido el de hermosa.
Aunque no parezca real
Y hoy ha pasado lo que inevitablemente tenía que pasar algún día de mi existencia.
sábado, 19 de julio de 2014
Te amo.
Me ha dicho te amo. Es la primera vez que un chico me lo dice. Y wow, ni siquiera puedo explicar cómo me he sentido. Es que no me lo esperaba para nada. Y mucho menos en ese momento. Estaba explicándole que tengo la peor memoria del mundo cuando de repente dice "te amo". Yo estaba tan empeñada en quejarme de mi mente que la primera vez ni lo escuché, pero cuando me di cuenta de lo que me había dicho...¿por qué unos me quieren tanto y otros tan poco?
martes, 15 de julio de 2014
Ambas cosas.
Me ha dicho que le encanta mi pecho, que tiene el tamaño perfecto. O es idiota o está demasiado enamorado de mí.
viernes, 11 de julio de 2014
Basado en hechos reales.
Y segundos después de que él acercara sus labios al dorso de mi mano me explica: dicen que este tipo de beso significa lealtad.
Flipo.
No sé cómo lo hago, pero siempre acabo saliendo con el tipo de chico que en vez de levantarme la camisa, me la baja para taparme el poco cacho de barriga que se me ve. Flipo. ¿Es que todavía hay muchos chicos así o es que yo sólo me junto con los pocos que quedan?
Y no me importa.
Me he vuelto una insensible y fría piedra en cuanto al amor se refiere. Amor de pareja, claro. He visto "Bajo la misma estrella" y no he soltado ni una mísera lágrima. Dadme. Ya. Con tres gigantes palos. De chocolate :3
Amor y viento, uno se va y vienen cientos.
Mi profesor particular de matemáticas tenía razón: uno que se va, dos mejores que vienen. Claro, él se refería a alumnos, pero en mi caso es con pretendientes. Tenía un novio que me dejó, y cuatro meses después parece ser que tengo una pequeña tropa detrás de mí. ¡Qué sabio es Gustavo!
Y Dios.
Mi abuelo se ha muerto. Y Dios, qué culpable me siento. Podría haberlo visto mil veces más y, sin embargo, preferí la comodidad de mi casa. Y Dios, qué responsabilidad siento sobre mis hombros. Mi padre, justo antes de colgar la llamada telefónica, me ha dicho: eres lo único que me queda. Y Dios, cuánto me ha dolido esa frase. Ahora sí es verdad que tengo que pasar el mayor tiempo a su lado. Pero Dios...es taaan complicado. He llorado como hacía tiempo que no lloraba. Y Dios, cuánto me he desahogado. Está claro que alguien como yo necesita llorar mucho más a menudo. Una vez a la semana como mínimo, porque si no todo se me acumula y al final acabo al borde de un ataque de ansiedad. Lo peor de todo es que no lo abracé por última vez, ni lo besé, ni me despedí, ni le dije te quiero ni nada de nada. Y Dios, cómo estoy llorando en este momento. Y Díos, no sé por qué, pero necesito un abrazo de H. Supongo que es por la tranquilidad que siempre sentía entre sus brazos.
Se me va.
Nunca en mi vida había visto a un chico taaaaaaaan enamorado de mí. Es que me mira como yo miro al chocolate o a los animales. O como miro cualquier cosa que tenga que ver con los scouts, porque...¿sabíais una cosa? VOY A SER SCOUUUUUUTTTTTT. Oh yeah babyyyy.
martes, 1 de julio de 2014
Ahora la mala soy yo.
Mierda. Soy como ella. Estoy rechazando a un chico locamente enamorado de mí y posiblemente dentro de un par de años otra chica pensará: ¿cómo alguien pudo rechazar a esta joya de chico?
No es la primera vez que me lo dicen.
Me dice que nunca se va a cansar de mi y yo no puedo evitar pensar: "¡mentiroso!"
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)