¿Escuchas eso? Son los gemidos de dolor de mi corazón, que poco a poco se está resquebrajando, y dentro de nada estará roto en mil pedazos. Y a ver quién va a ser el guapo que sea capaz de volver a pegar todas las piezas. Creo que nadie, pues tampoco merezco tal atención.
No hay comentarios:
Publicar un comentario