Mientras se desmaquilla piensa en todo lo que ha sucedido esa noche. Alcohol, alguna que otra droga, chicos, bailes, más chicos...Le sorprende que haya sido capaz de llegar a casa. Prácticamente no tiene ningún recuerdo bien definido sobre lo que ha hecho unas horas antes. Ni siquiera recuerda si alguien ha abusado de ella, aunque lo prefiere así. No tiene que ser nada agradable vivir con esa imagen en la cabeza. Cansada, sale del baño y se tumba sobre la cama. Al cerrar los ojos, vuelve a ver a Eric. Pelo rubio, ojos del color de la nutella, piel ligeramente bronceada, brazos moderadamente fuertes...Sí, él realmente es guapo. Muy guapo. Pero está vacío de sentimientos hacia ella. Por eso, Ariel tarda pocos minutos en dejar caer la primera de muchas lágrimas que derrochará esa madrugada.
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