No existe nada que no esté sometido a la relatividad. El dolor, el dinero, el tiempo, el amor, el sabor de una cosa, el cansancio, la alegría, la velocidad...todo depende del lado del que lo mires, de con qué lo compares. Así, un tipo de chocolate te puede parecer de lo más sabroso hasta que pruebes uno aún mejor. Entonces, el primer chocolate te parecerá hasta malo. Y sí, yo siempre pongo un ejemplo aclarador relacionado con la comida. Las cosas son así.
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